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La amistad de la palabra y la imagen

21 Jun

Oliverio Girondo (1891-1967) fue un poeta argentino. En realidad, delimitar su ser a esas dos palabras es no ser justo con lo que Girondo legó a la expresión poética. Por el momento, convengamos en que, en efecto, fue un poeta y, además, nació en suelo argentino.

 Oliverio, como le decimos los amigos, tomó el lenguaje, las convenciones literarias y con toda su energía las estrelló contra un papel para darles una nueva significación. Palabras que se dividen, palabras que se funden para crear superpalabras, sentidos polivalentes, inestables, fragmentados; Girondo en su libro más notable En la masmédula (1953) dejó fluir su esencia carente de estructuras, o bien, con estructuras novas que discuten a la literatura tradicional.

 Hoy, nos toca un caligrama que forma parte del libro Espantapájaros (al alcance de todos)  de 1932. Un caligrama es un poema, frase o palabra que se vale de la tipografía para dar forma a una imagen visual. Simplificando, es un dibujo con letras. El mayor referente de este tipo textual es el poeta cubista Apollinaire. De hecho, los caligramas se vinculan con las vanguardias de principios del siglo XX, que fuesen adalides de la ruptura con la concepción clásica de la lírica.

Yo no sé nada toma la figura del espantapájaros protagonista del libro. El juego figurativo arranca con la declaración de ignorancia general en la cabeza, llena de paja, del espantapájaros. El cuerpo, una serie de preguntas, dudas y casi afirmaciones de un poeta que forma parte de una vanguardia estética que rompe deliberadamente con lo anterior. Una juventud de entreguerras que toma un mundo partido y lo deforma hasta que se pierde y emerge como un mundo otro. Finalmente, en las piernas, el cantar de las ranas que suben y bajan y buscan allí y buscan acá para recuperar el sentido.

De yapa, una versión en video del poema:

Personajes entrañables: Molly Weasley

16 Jun

Inauguro una nueva sección con uno de los personajes más admirables de la literatura: la madre por antonomasia, la que dicen en Internet que hace que Chuck Norris coma sus vegetales, la única e inigualable Molly Weasley.

Molly es un personaje del universo ficticio de la saga Harry Potter, una heptalogía repleta de seres entrañables, de los que la señora Weasley se destaca por ser la madraza de casi todos ellos. Está casada con Arthur Weasley y juntos tuvieron siete hijos: Bill, Charlie, Percy, los gemelos Fred y George, Ron y Ginny. Todos con cabello rojinaranja, símbolo del fuego que les infunde su valiente madre.

Como destaqué en los párrafos anteriores, Molly da vida al estereotipo de madre leona. Tierna y amable cuando está de buenas. Escandalizada e iracunda cuando sus hijos hacen gala de mala conducta. Sin embargo, su rasgo principal es la protección de sus retoños a como dé lugar. Su carácter maternal y acogedor toma más fuerza cuando, horrorizada por el trato que los Dursley dispensaban a Harry, lo recibe en su casa y lo trata como un hijo más. Con el correr del tiempo, Potter llegó a convertirse en un Weasley putativo.

Molly posee una moral muy clara, sin medias tintas. Ella mantiene su lealtad hacia Hogwarts y Dumbledore y no quebranta su apoyo incluso cuando su hijo Percy se rebela y se alía con el corrupto Ministerio de la Magia. Del mismo modo, mantiene sus reservas del actuar inconstante y arriesgado de Sirius Black, antiguo compañero de la Órden del Fénix, por temor a que lastime a Harry. También es una mujer con muchos recursos: alimenta y viste a una familia con el magro sueldo de su esposo, logra que todos lleguen a tiempo a sus trabajos y estudios, imparte castigos, aconseja sabiamente en momentos de tribulaciones y premia la buena conducta. También avergüenza a sus hijos con sweaters ridículos y comportamiento sobreprotector. Sí, toda una madre.

En el último libro de la saga, Harry Potter y las reliquias de la muerte, Molly se enfrenta a momentos muy duros y cruciales que la afectan directamente. Durante la Batalla de Hogwarts, salió a luchar hombro a hombro con sus hijos contra los mortífagos de Voldemort, sin poder protegerlos. Al mismo tiempo, demostró su valentía y determinación cuando, en un duelo singular, venció a la poderosa bruja Bellatrix  Lestrange, la más mala entre las malas.

Molly era bajita y regordeta, sin dudas, su apariencia no era amenazadora, pero en cuanto su espíritu se infundía de su fuerza maternal, nadie podía vencerla. Ya lo han dicho, pero vale repetirlo: all you need is love.

Video: Trailer de “Cometas en el cielo”

13 Jun

Tras terminar el libro de Khaled Hosseini, escribir la reseña y pasear por Wikipedia, encontré que en el año 2007 se hizo una versión fílmica de Cometas en el cielo, adaptada y dirigida por Marc Foster. Aquí, el trailer.

Si alguien leyó el libro y vio la película, me encantaría recibir sus comentarios.

Sefiní – Juan Gelman

4 Jun

Tengo un conocimiento bastante limitado de poesía, pero es innegable que este poema de Juan Gelman es de lo más bello que se ha creado.

Darío Grandinetti en El lado oscuro del corazón, recita Sefiní:

Mención especial para Eliseo Subiela, quien logró una película fabulosa, con excelente visual y un guión imposible para muchos, formado por poemas de grandes autores.

Para la próxima, les traigo algo de Girondo.

Sefiní

basta por esta noche cierro
la puerta me pongo
el saco guardo
los papelitos donde
no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar

Juan Gelman

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